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En
el mes de mayo realicé la primera imagen del cartel. Todavía no
contaba con la presencia de ninguna actriz, así que tomé la
referencia de dos monjas que entraban en una iglesia. Una de ellas
me preguntó: ¿Es usted turista? Respondí afirmativamente.
Entonces la monja insistió: ¿De dónde?. "De la China",
le dije.
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Foto: Abbé Nozal |
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El
actor Juan Miguel Ruiz encarna al CURA de nuestra histora. Entra
por primera vez al bar y le muestra al camarero una moneda de
euro. Era el primer ensayo. La primera moneda. La primera
cervecita...
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Foto: Manuel Brágimo |
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Primera
jornada de rodaje. María López, que estrenaba ayudantía de
dirección, me hace ver alguna curiosidad relativa a la sotana del
cura en escena. Nada especialmente relevante. Nos prometíamos un
rodaje sin sobresaltos, pues creíamos tener todo previsto. Luego
supimos que el rodaje se parecía mucho a un barco que tuviera
agujeros en el casco... y un barco con agujeros en el casco se
hunde. Gracias a María pudimos parchear y hacer la travesía.
Este rodaje ha servido, entre otras cosas, para acreditar a María
López como una de las mejores ayudantes de dirección. En el
futuro hablaremos de ti, María.
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Foto: Manuel Brágimo |
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Lorenzo
Heredia me confesó que cuando le propuse para el papel de
CAMARERO en "Cervecita milagrosa" pensó que le tomaba
el pelo. Un camarero tierno y a la vez duro, golfo y educado,
ensimismado y atento a todo, sensible y acartonado, seco y dulce a
un tiempo, capaz de dar un manotazo y partir en dos la barra del
bar pero también capaz de emocionarse con un programa de salsa
rosa. En la imagen de Brágimo, Lorenzo Heredia hace amigos
durante un ensayo.
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Foto: Manuel Brágimo |
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Los
hábitos que hacen al monje también hicieron a nuestros santos.
La encargada de hacer los hábitos fue Águeda Maestro, entre
cuyas habilidades también destacó la de hacer reír al personal,
lo cual es de agradecer sobre todo en los exagerados momentos en
los que a uno le clavan un hacha en la cabeza.
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Foto: Manuel Brágimo |
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Aurelio
León y María López ajustan algunos parámetros de la escena
correspondiente a la media tarde del primer día de trabajo.
Gracias a la dedicación y al trabajo de estos dos extraordinarios
profesionales y amigos, me he sentido el director más afortunado
del mundo.
En
la foto de Mar Ortega, vemos como David Regueiro toma nota en
retaguardia, sabedor de que en el próximo rodaje va a tener plaza
en el equipo de producción.
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Foto: Mar Ortega |
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Un
descanso. Mientras yo ordeno mis apuntes y Aurelio León afeita un
huevo, Juan Miguel Ruiz le da un repaso a la prensa del día.
Parece estar pensando algo así como: ¿Y si echo a correr y no
paro hasta Murcia?
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Foto: Manuel Brágimo |
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Lorenzo
Heredia tomó pronto posesión de "su" bar. Atrezzo
había preparado los cerveceros, el cuadro del "cristo
futbolista que los mete de penalty" ya estaba puesto en su
sitio, la caja registradora también, también la botella...
¿qué falta?
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Foto: Mar Ortega |
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Era
el primer día: Daniel ni siquiera imaginaba lo que le esperaba.
Leticia tocaba claqueta por primera vez... Siento nostalgia al
escribir estas palabras y quiero que vayan con una especial carga
de gratitud a ambos. Les he tomado tanto cariño que ahora no
sabría volver a rodar ninguna historia sin contar con ellos.
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Foto: Mar Ortega |
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Uno
de los cien mil momentos en los que repartí explicaciones como si
fuera un jomeini loco y laico adoctrinando a disparatados alumnos
claramente más cuerdos que yo. Gracias Edu y Juan Miguel por
disimular, por poner ese gesto de interés que estimuló mi
discurso y me hico creer que llegaríamos al final.
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Foto: Manuel Brágimo |
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