A medida que el
rodaje avanzaba y se iban cumpliendo las previsiones, era patente
cierta relajación y alguna que otra frivolidad. Recuerdo
haber leído que una cláusula común en los contratos de Julia
Roberts y de Richard Gere para Prety Woman era la prohibición
absoluta de viajar en moto, ya fuera como conductores o como
paquetes. Una simple caída podría dar al traste con el rodaje. Así
que Olga viajó de paquete en pedasso harley y Juan Rueda, nuestro
peculiar ministro, izo el recorrido Madrid-Palencia en su flamante
motassa BMW. Sin cláusulas. Sin contrato. Marcando diferencias...
a favor. |
Foto: Leticia Alonso |
Se diría que
comentábamos algo respecto al rodaje, pero no. Hablábamos de
nuestros parientes cercanos, de nuestros amigos comunes. Ramón
ataba cabos... familiares. Un recuerdo para
Manel. |
Foto: Leticia Alonso |
- ¿Os estáis
quedando conmigo? -preguntó. - No -le dijo
María-, tienes que correr calle abajo hasta salir de cuadro, o
sea hasta el final. - ¡Venga...! -
Que sí, en serio. - Me lo das por escrito. |
Foto: Leticia Alonso |
Los actores
supieron en ese momento que iban a ser arrojados al vacío. Juan
Rueda se mostró dispuesto desde el principio. La inquietud de
este actor sobrepasa cualquier obstáculo. A tener en cuenta que
él es especialista y está en plena forma. De
entre la figuración, los principales ejecutores ensayaban los
movimientos y la especial manera de sujetar al ministro
para no hacer daño al actor. |
Foto: Leticia Alonso |
Y mientras,
Aurelio, que salvó el sonido en rodaje del corto, contempla el
ensayo y descansa un par de minutos. Por
cierto, esta foto es prueba testifical: Aurelio había dejado de
fumar. |
Foto: Leticia Alonso |
Mientras Julio y
Alex están a lo que están, Juan dibuja en su mente el próximo
encuadre. La foto deja patente ese momento en que la
concentración es absoluta. |
Foto: Leticia Alonso |
María organiza un
movimiento de figuración y marca posiciones. Nuestros
colaboradores fueron absolutamente eficaces y participaron del
entusiasmo colectivo. Supieron que la película era suya. Es suya. ¿Cómo
darles las gracias a todos? Se abre concurso
de ideas. |
Foto: Leticia Alonso |
Un momento de
preparación antes de que nos deshiciéramos del ministro, del
alcalde y del cura. Rafael Alonso en el mejor
papel de su vida: el alcalde. Y Juan Rueda,
excelso ministro populachero recién salido de un apócrifo
García Márquez. En la foto no aparece Juan
Miguel Ruiz, el cura, renuente a que le tirásemos por el
puente... (aunque éso habré de contarlo luego). |
Foto: Leticia Alonso |
Leticia, en un
mini descanso motero, negoció cambiar claqueta por harley, pero
creo que no hubo acuerdo. Tras ella se ve el
lugar donde fijamos catering: surtido de bocatas y bebidas durante
todo el tiempo de rodaje. ¿Alguna queja? Ninguna. Todo fueron
elogios para los responsables, José Manuel y María Ángeles (al
fondo). |
Foto: María López |
Alberto y Leticia, una foto para el álbum tras el fracaso negociador de
la claqueta. Prevalecerá la amistad detrás de las gafas de
sol. |
Foto: María López |
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