Con Manuel Talens
y Manuel Brágimo iniciando el paseíllo final. Pasos, postura,
miradas, gesto, ritmo, entonación, pausas... ¿No sería demasiado pedir? Todavía
no me había dado cuenta de que estaba fabricando una historia
berlanguiana. El generoso y lúdico comportamiento de Talens y
Brágimo me hizo advertir la oportunidad de contemplar el rodaje
como una creativa performance, no como un medio sino como un fin
en sí mismo. Fue durante el rodaje de esos
últimos planos cuando concebí con claridad el montaje. O sea,
cuando me olvidé de él. |
Foto: Mar Ortega |
Por fin se había ido
el pescador titular de ese cotizado trozo de ribera, así que pudimos
emplazar cámara y rodar el contraplano de la barandilla. La
luz se retiraba muy deprisa, pero nuestro equipo de cámara fué aún
más veloz. Andreu, Juan, Julio, Leticia. Al último rayo del
crepùsculo lo pillamos in fraganti reventando contra el puente de
Pitágoras: ¡Chaf! |
Foto: Mar Ortega |
Miles de personas
sobre el puente. Una grandiosa muchedumbre se encaramó a los
laterales para poder asomarse al río. ¿He dicho miles?
¡Millones! |
Foto: Mar Ortega |
Y a doscientos
metros del puente corriente abajo... En
la foto explico a Rafael un movimiento para completar la
coreografía de esta última escena. Sale del
río, accede a la orilla y ha de tumbarse tal que así. No, no
estoy cagando. |
Foto: Mar Ortega |
Ramón se apresura
a "leer" su texto. Y es que
ciertamente debíamos todos apresurarnos porque apenas faltaban
veinte minutos para que saliera el tren que habría de llevarlo a
Madrid. |
Foto: Mar Ortega |
... y mientras
tanto, en el mismo plano, dos políticos y un cura salen del río
y se arrastran hasta la orilla... |
Foto: Manuel Brágimo |
He aquí un plano
que en condiciones normales hubiera costado un par de horas. Pues
bien: diez minutos. La conjunción entre
actores, cámara, eléctricos, producción y público asistente al
rodaje, fue excelente. Aún más que excelente (¿con qué palabra
puedo definir lo que va más allá de la excelencia?). Si nos
hubieran visto los de BUENAVISTA sabrían que contratando a
nuestro equipo ahorrarían en el futuro millones de dólares. Pena
que entre el público, de tan buena vista, no había nadie de
Buenavista. |
Foto: Mar Ortega |
Un proverbio
castellano dice que del río se sale mojado. Dos segundo antes de acción,
José Carlos se encarga de que Rafael cumpla el proverbio... |
Foto: Mar Ortega |
... Y los de
producción proverbiarizan al ministro (el sufridor Juan
Rueda)... |
Foto: Mar Ortega |
... y también al
cura (Juan Miguel Ruiz, no menos sufridor y quién sabe si, a
partir de ahora, mártir)... En fin, es este
uno de esos planos en los que todo el mundo colaboró con
gusto... |
Foto: Mar Ortega |
|
|